lunes, 12 de enero de 2009

09/01/09 Barajas: Campo de Refugiados

Valga el relato de la experiencia aunque el teclado aleman no permita la correcta escritura.
El vuelo IB 3534 estaba programado para las 8.50 am. Dada la distacia y conexiones a horas tempranas, mi amiga mejicana y yo nos subimos al tren de las 5.40am en Villalba direccion Nuevos Ministerios. A nuestra llegada al metro, todas las maquinas de billetes estan apagadas o fuera de servicio, pero conseguimos llegar finalmente al puesto de facturacion de Iberia en la T4 pasadas las siete. Tras despedidas familiares pasamos los controles de la zona de embarque, y comprobamos puerta y hora de nuestro vuelo; solo una vez alli aparece como retrasado media hora, y nos entretenemos con la curiosa vista de un aeropuerto nevado. Tras subir a bordo comienza el escepticismo de la azafata respecto al tiempo, y la espera a que nos den pista desde la torre de control; dos horas mas tarde desembarcamos con la noticia de que se ha cerrado el aeropuerto. Ningun responsable aparecera durante las 12h que esperaremos en total frente a la puerta de embarque inicial, y las colas para "Atencion al Cliente" de Iberia no seran nunca inferiores a 2h. En "Informacion" de Aena solo nos confirmaran la cancelacion a las 20.30h, momento en el que las ventanillas de Iberia dentro de la zona de embarque comenzaran a bajar sus persianas con el consiguiente alboroto sonoro, pero no fisico, de las hordas de pasajeros abandonados en tierra.
La mision a partir de entonces: supervivencia.
Primero el intento de rescatar el equipaje, para el cual nos estiman esperas hasta las 5am del dia siguiente. Una mujer de nuestro vuelo nos indica, como si en el hundimiento del Titanic, "corred a la cola de BusinessClass que aun hay poca gente". Cuando subimos a las oficinas de Iberia en el aeropuerto lo entendemos: miles de personas se amontonan en grupos de cientos en cada ventanilla de atencion al cliente. En la de Business al principio no quieren atender al resto, y se llevan algun que otro grito, pero despues de mas de 3h esperando en la "cola buena" nos atienden. No tenemos vuelo para el dia siguiente; las conexiones conocidas estan completas y la lista de espera no es segura. Mi amiga mejicana y su amplio conocimiento de ciudades cercanas y conexiones a Munich sugiere posibilidades hasta acabar con sus garganta; la solucion pasa por ir via Viena sin mas remedio que con Iberia, y de alli a Munnich con la preferida Lufthansa. Ni hotel ni vales de comida tras mas de 16h en el aeropuerto.
Cuando bajamos a la sala de equipajes, en la que solo 2 cintas como mucho funcionaran, el caos se ha apoderado del suelo en forma de bultos dispersos sin orden ni control. Todos damos vueltas con el cuerpo entumecido, la cabeza latiendo y el animo perdido, cual si buscaras a algun familiar o conocido horas despues de un desastre. Mi bolsa de apuntes tardo en aparecer, con lo que me dio tiempo a replantear mi vida en cuanto a un cuatrimestre perdido, examenes a los que no optaria siquiera aprobar, billete para los mismos ya comprado y dinero echado a perder por tanto...El alivio tras una hora de busqueda y la llamada de Marta con su "La he encontrado!" dieron fin a nuestras ya escasas fuerzas y nos acomodamos igual que el resto como bien pudimos: abrigos en el suelo, portatil entre las piernas,... Los ninos dormian encima de las maletas mientras sus padres empujaban los carritos donde estaban para seguir con la cola de facturacion. Nadie facilito colchonetas, ni siquiera mantas, y por supuesto los aseos no se limpiaron en toda la noche aun con mas del doble de pasajeros atrapados en el aeropuerto.
Decidimos ponernos a la cola de facturacion a las 4.30am del sabado 10, ya que debido a la situacion "excepcional" no habia lineas asignadas a los vuelos de salida, sino que todas las lineas atendian todos los vuelos y ahora tambien los cambios de billetes. Si no facturas a tiempo vuelves a perder tu tiempo, y colarse con el estado de agitacion de la muchedumbre cansada y desesperada era comprar todos los boletos para un linchamiento. En la linea de faccturacion de Business habia 3 personas atendiendo exclusivamente a dichos pasajeros, mientras que en los demas solo habia 1; y se tomaron el decoro de negarse a atender al resto. Nos atendieron con la mayor calma, incluso con el comentario jocoso de "vaya follon aqui anoche no?", para a continuacion volver a negarnos vales de comida y enviarnos a la puerta de embarque erronea. Para cuando averiguamos esto ultimo en "informacion" Aena, ya que las pantallas seguian con vuelos del dia anterior y de los de madrugada, mi regalo de despedida fue recorrer toda la cromatografia que adorna la terminal, es decir, correr a la desesperada de punta a punta. Por supuesto el Madrid-Viena IB 3576 tambien se retraso, aunque nuestras caras y lagrimas de desesperacion de Marta hicieron que embarcaramos las primersas. Total, para esperar otras dos horas, ya casi rezando, a que nos dieran pista.
Con lo cual no llegaron para nuestra conexion en Viena a Munich, asi es que a esperar hasta las 16.45 al siguiente; el chico de la ventanilla Iberia nos dio los billetes, pero habia sido alertado para "no dar vales de comida", y mi pobre amiga definitivamente mando al infierno a la compania entre lagrimas.
Tuvieron que llegar los empleados austriacos a dedicarnos una humana amabilidad en el trato, al recoger las tarjetas de embarque, al preguntar por nuestras maletas. El vuelo a Munich de la tarde incluye kaffe&kuche, y ahi casi me pongo a llorar yo. Austria tiene mi corazon para siempre.
Al llegar a Munich nos indicaron la cinta por donde saldrian nuestras maletas en unos minutos; lastima concluir con que de camino al tren una de mis bolsas con la ropa nueva de reyes desapareciera. Todavia pendiente de la oficina de objetos perdidos, aunque he de reconocer que despues de asumir la perdida de apuntes esta bolsa solo me dolio por lo personal.
Y si, ya de camino a casa llore a gusto. Me meti en la ducha, salude a Victor, y descanse lo posible hasta que los amigos mejicanos vinieron a buscame y a levantarme el animo con una noche de cerveza babara.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Cuenta atrás

Ya contando los días para volver a Madrid, a mi gente, a mi coche y aire villalbino. Esta última semana aquí se pronostica como cuesta muy empinada, porque a las ganas de veros se suma la actividad pre-vuelo, y la envidia a todos los que marchan a partir ya de este Miércoles.

Después de dos semanas de intensivo en el campus de Garching (fuere o no con el tutor), el viernes ya dejé creados como 3Gb de datos en el ordenador. La redacción promete. Así es que esta semana tocará intensivo de biblio para recuperar todo lo colgado, véanse alemán y exámendefebreroinnombrable. Pero ahora sí puedo quedarme en el centro, es decir cerquita de casa y con posibilidad de bici en vez de metro, y con los amigos que estudian allí.

El finde ha compensado con cena en casa el viernes: pollo con manzana y puré de patatas a mi cargo, tarta de zanahoria al de Marta, bizcocho de chocolate al de Valentina, y por supuesto vino y cerveza. Perdonamos de cocinar a Pedro, que se vino a la compra e hizo de chico de los recados, a Victor porque entrega el Martes el proyecto (¡qué envidia! mira que como me quede sin este compañero de piso tan majísimo...), y Robin porque trajo vino, pero no cualquiera...¡¡RIOJA!! Todo seguido de batalla de nieve, para bajar la comida, y subirme el ánimo después de mi toma de contacto con circunstancias madrileñas. La guinda fue además descubrir un garito de jazz chulísimo y sin codazos (que aquí se las gastan rudo cuando quieren pasar aunque no quepa un alfiler). También ha habido tiempo para pasarse por el mercadillo navideño, con cosas chulísimas pero a precios de escándalo en general.

Para los no iniciados, los Domingos es el "día mari" oficial: lavadoras y secadoras, aspirar la tierra que se reproduce en mi habitación, cocinar,... y porqué no decirlo, para vaguear, ver peli, etc; ya moriré si eso mañana del estrés.

Próximas noticias desde tierras españolas...

viernes, 5 de diciembre de 2008

La Cuarta Edad

Esta idea lleva una temporada dándome vueltas en la cabeza, y es que después de esta intromisión en tierras bávaras, y pese a lo poco sumergida que estoy aún en su sociedad, mi función como observadora imparcial ha quedado altamente impresionada con la gente mayor. Abuelillos, viejetes, ancianos, cualquier definición se queda aquí corta, porque efectivamente en vez de "tercera" aquí tienen una "cuarta" edad:
Bicicleta arriba y abajo todo el día, adelantamientos a Marta incluidos; mi camino y horario afortunadamente no coinciden y se mantiene mi autoestima.
Ir a la compra... prometo que ví a una señora más mayor que mi abuela con dos muletas subiendo al tranvía con 5 bolsas tan pancha; también hay versión con joroba de 70cm, bastones...
En el metro, a las once de la noche, con atuendo serio, jugando a matar marcianitos con las naves 2D. También con sus gorros de fieltro verde y pluma tan típicos, que yo pensé solo salían en pelis y postales, llevando a cuanto nieto coja entre las manos...
Incluso tienen la versión de residencia estudiantil, pero para ellos. ¿Cuáles serán las diferencias? Pues también tienen un campo enorme para deportes (según distingo desde el metro a la uni), y cerveza beben igual o más que nosotros, así es que no me atrevo a aventurar aunque estoy intrigada :¿x-box también en las salas compartidas?

Tanta actividad sorprende e incluso llega a asustar. Vale que nadie quiera verse incapacitado, ni sentirse un trasto inútil, ¿pero tanto miedo tienen a un descanso? ¿no sienten que han hecho para merecerlo? En fin, comparando con lo conocido volvemos al común "ni tanto ni tan calvo". A mi me gustaría poder encontrar un punto medio llegados al caso.

lunes, 1 de diciembre de 2008

De vuelta

Ya estoy de vuelta: de vuelta a los hábitos bloggeros, pensando en la vuelta al hogar dulce hogar madrileño en menos tres semanas, y de vuelta y vuelta con el proyecto y con las "erasmus-party". Sin buscar interpretaciones gores, vayamos por partes.

Primero, que como bien dice Laura en su blog, ya me he demostrado a mí misma que puedo sobrevivir solita, en cuanto a necesidades de techo y alimento se refiere. También tengo claro lo que antes solo era una suposición: prefiero vivir en Madrid, en todo lo que de mí dependa. Y podría sonar raro ya que se supone estoy de "orgasmus" como dicen mucho, pero otros tantos ya lo han vivido y me entienden: no hay cliché que valga cuando sabes donde está toda tu gente querida, cuya compañía aprecias y valoras, aunque la conversación sea sobre calcetines y el café sea en el sótano que hay por cafetería en la escuela. Sí, os echo mucho de menos, es algo que todos sabíamos iba a pasar. También, la verdad sea dicha, creo que ésta es la ciudad más bonita que he visto en Navidad, y los bávaros nada tienen que ver con esa imagen de nórdicos fríos sino más bien al contrario, simpáticos y ruidosos como los que más.

Respecto a la experiencia en mi piso compartido, no me puedo quejar de nada. Además de la preciosa, amplia y cómoda habitación que me cayó en suerte (conste que sigue siendo la más pequeña de las tres), mis compañeros son muy "convivibles", y explico el térmico: nunca coincidimos para usar ni baño ni cocina, y si lo hacemos en esta última, es para compartir cenas/comidas de lo más animadas. Me he sentido respaldada por ambos a pesar de lo poquísimo que coincidimos (con Victor casi más en la universidad). Y he de decir también en su honor que son bastante pulcros y organizados. Incluyendo el Santa de chocolate de regalo pre-navideño: "Fetén", como diría cierto profesor de dibujo.

En cuanto al proyecto, como ya me he desahogado con muchos, mis expectativas han ido un poco a dar a la cuneta. Hoy no es el mejor día tampoco para escribir sobre ello. Dejémoslo en una descoordinación total, lo cual me deja a mí a expensas de lo que decidan cada día (véanse viajes hasta el campus para no hacer nada después de haber hecho el plan de horarios con ellos días antes, como hoy, así es que sin puente esta semana). Por no sumar el tema de la impuntualidad sin disculpas.

Sobre las fiestas erasmus, qué decir que no sepais la mayoría. Cerveza barata y exaltación de la amistad, lo cual no cubre apenas mis exigencias. Aunque por fortuna mi pequeño círculo incluye a gente con ganas de vivir un poco más. Lástima que el tiempo no dé para mucho y las ideas de viajes se vayan reduciendo mientras se acercan la realidad de las entregas y lo exámenes.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Reyes del Caos

Hay desidia hasta para escribir. La falta de conexión en casa me mata, porque todos estos affairs se resolvían durante la cena, jeje. También mi reciente entrada en comunidades sociales (de las que Laura dice ser adicta, de las que yo no tenía intención de formar parte) quita un tiempo absurdo de mi escaso tiempo de conexión en la universidad.
Hablando sobre esto último, y recordando que todos los imperios caen (a la expectativa de ver cómo se desarrolla el nuevo "sueño americano"), también lo hacen por supuesto los mitos. Y el de los alemanes "puntuales y eficientes" está mordiendo el barro; después de quince días de trabajo según las indicaciones de mi tutor, el del laboratorio me da la razón y tengo que rehacerlo todo, más hora y media de espera de hoy para nada....caótico. Para darme ánimos me han citado mañana a las 10 de la mañana, una hora muy benévola en principio, si no fuera porque llevo toda la semana aburriéndome como una mona y la fiesta es justo esta noche.
El pasado fue uno de los fines de semana más subrealistas de mi corta historia. Desde empezar un viernes planeando la fiesta con Marta, en mi casa a las 18.00 diciendo "es muy pronto", para acabar saliendo a media noche en dirección a la típica fiesta Erasmus. Para más información en cuanto a disfraces, habremos de esperar a que Marta pase las fotos. Estrenando también hábito de cerveza-de-medio-litro-de-camino-en-transporte-público, algo tan habitual aquí que incluso en la mili a los bávaros les dejan beberse una al día (verídico: Marta conoció a un militar alemán).
El sábado durmiendo hasta las mil, comer y a otra fiesta; incluso sin quedar, todos los españoles nos encontramos en la misma discoteca, jajaja. Y de esa visita a los submundos electrónicos de esta ciudad tengo una frase chunga que añadir a mi repertorio: "me ha entrado un tipo de Kosovo", ¿hay algo más chungo? Pues sí, y es la de "el tipo más atractivo que me he cruzado, a mi espalda, se dió el lote con el amigooooo....". Así es que sólo quedaba huir de tremendo sitio. Conste que la decisión de ir a este sitio se basó en la posesión de flyers que nos protegían del puñal de los 8euros de entrada, y que dentro la cerveza, también de medio litro no iban a ser menos, está a 1.50e.

Aunque sea difícil de creer, estoy estudiando una barvaridad. Con decir que desde que me las tengo que apañar para entretenerme mientras ceno me he visto todas las presentaciones de los trabajos del curso pasado... Como este frikismo debe morir, estoy haciéndome con pelis ;)

Menuda parrafada y lo que me dejo en el tintero.... pero el metro aquí no espera, y aunque sea cada 20min, el puñetero es puntual.

miércoles, 29 de octubre de 2008

"Una de sol y otra de lluvia"

Esa es mi traducción libre del español "una de cal....".

Una noche, pongamos el viernes con Marta, te vas de chelas (cervezaaaas) y lo pasas bomba; al día siguiente te levantas con la puerta sellada con pegamento en la cerradura, sin saldo en el móvil, y con tu casero anunciandote la próxima baja de la conexión a internet. Para rematar, uniéndome a la cierta crítica gastronómica de Laura respecto a la carne, a mi el filete me tuvo mala dos días.

Otra de sol fue la Noche de los Museos el sábado; para eso se aguanta estómago como se pueda. Fui con mi compañero de piso y sus amigos al de BMW, luego a cenar al centro para seguir con el Egipcio, lo de Kandisky se quedó en intento porque cobraban más una vez allí. Rematando con esculturas griegas (con alguna pose que daría mucho que debatir), jarrones (próxima línea de menaje para mi casa en cuanto me dedique a fabricarlos), y por supesto.... otra vez el Moderne, esta vez la parte de fotografía (otra vez alucinada).

El Domingo nos fuimos de excursión al lago Bodense , que comparten Alemania, Austria y Suiza; barquito incluido. Vimos la ciudad alemana de Lindau ,y otra austriaca que era tan fea que no me acuerdo ni del nombre. Y otras tres horas de tren hasta Munich. Lo bueno de tanto tiempo en tren es que da para muchos encuentros de todo tipo, por ejemplo el suizo matemático que midió la longitud de onda de su micro con chocolate fundido (error de un 8% nos destacó).

El Lunes tocaba acordarme de los más queridos, porque mi mami y mi hermano Xus cumplían años (los milagros existen, porque la felicitación postal iba sin sello... y llegó!!). También preparar la cena española para la quedada de la universidad; así que ahí estuvimos toooda la tarde haciendo tortillas de patatas y pan tumaca. Por cierto me convencieron para hacerme fotolog, por fin, e integrarme finalmente, jeje. A cambio yo convencí a Marta de pasar las Navidades en Madrid y ahora no dejamos de pensar en planes allí !!


Anoche, porque aquí a las 17.00 ya lo es, fui en busca de mi bici. Solo diré que anduve como hora y cuarto, otra vez por el Olympiapark y por calles perdidas, pero que mereció la pena. Busco nombre para mi nueva compañera de aventuras, con sus dos ruedas, frenos, luces (dinamo maltida que suena y me frena mil), color verde esperanza (de no matarme claro), con candado y todo, 33euros... no quiero ni saber de dónde la sacó el tipo, que era como la versión fea de Brad Pitt en "Cerdos y Diamantes". Así es que se aceptan sugerencias.

La vuelta a casa, en media hora por cierto, me hizo recordar cuán abandonados tenía mis sentidos del equilibrio y de la coordinación.

La de lluvia, no poder hacerle brownie a Xusmi que está ingresado; menudo regalito de cumpleaños, verdad chiquitín?



Por cierto que aquí para mañana dan nieve, así es que no garantizo próxima entrada...

martes, 21 de octubre de 2008

Creando Hogar

Por fin empieza a llenarse este enorme espacio de una llamita de calor hogareño.

Horas de estudio, de pasar el aspirador, de brownie con Pedro y Quique, de ropa tendida en la silla, de madrugones, de rimel enfrente del espejo de la puerta, de calcetines 4cm grosor para andar por casa, de mantita de siesta...

Hay tiempo para cervezas tranquilas en la residencia de Florian, para coger el tren por la mañana y cruzar frontera hasta Salzburg (Austria), y de volver con nuevos amigos e ir a otra fiesta Erasmus aprendiendo nuevo idioma gracias a Marta-arquitecta-mexicanaaaaa...dale güey!

También, despues de meditarlo, finalmente voy a hacerme con una bici, segunda mano por supuesto. Como he retomado mi hábito de ir andando a todas partes, y como el proyecto ahora exige mucho tiempo pero no presencia física en el campus de Garching, aprovecho y paseo hasta la biblio del centro para trabajar.

Y sigo echandoos muchísimo de menos.